PAJARES DE LA LAMPREANA

Villa de la Tierra del Pan
 

 

 

Refranes y expresiones coloquiales

 

Como en muchos pueblos castellanos, en Pajares de la Lampreana se han usado en el pasado muchos refranes, algunos recogidos en refraneros generales, como los del maestro Gonzalo Correas y Francisco Rodríguez Marín, pero otros no. Asimismo, se han acuñado expresiones coloquiales de gran enjundia. Recojo muchos refranes y expresiones coloquiales recogidos en mis libros de léxicos de la Tierra del Pan.

 

 

Refranes

 

A bizcocho de monja, fanega de trigo.

A capar se aprende cortando huevos.

A cucharón grande pa quitar el hambre.

A falta de pan, buenas son tortas.

A fuerza de machacar se le olvidó el oficio.

A la mujer ventanera, tuércele el cuello si la quieres buena.

A los hombres dales el codo, la mano no.

A máquina vieja, mucho unto y poco uso.

A mal viento va esa parva.

A medias, ni des ni tengas.

A medias, ni la salvación eterna.

A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.

A promesas de San Pedro, cumplimiento de Santiago.

A quien con malos anda, no le arriendo la ganancia.

A quien de miedo se muere, de cagajones le hacen la mortaja.

A quien dobla y no dobla, lo doblan.

A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.

A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.

Abrazar y besar solo es abarbechar, pero cerca le anda el sembrar.

Abre un marrano y verás tu cuerpo.

Abrojos abren ojos.

Acederas en marzo, calenturas pa tol año; acederas en abril, calenturas pa morir.

Acial, descanso del hombre y tormento del animal.

Agua agostera tronza la era pero apaña la rastrojera.

Agua al mediodía, agua para todo el día.

Agua de arco no llena el charco, pero arrasa las lagunas.

Agua de enero, todo el año tiene tempero.

Agua de febrero, buen prado, buen centeno y buena escoba de baleo.

Aires bola, aires tararira, cagajón para quien me mira.

Ajo, sal y pimiento, y lo demás es cuento.

Al barrigón no le vale la faja.

Al buey viejo no se le debe cambiar de pesebre.

Algo se pesca. Y llevaba una rana en la cesta.

Ana, Badana, Rebeca, Susana, Lázaro y Ramos y en Pascuas estamos.

Andando contino es como gana el molino.

Año de cenceño, año de centeno.

Año de gamones, año de montones.

Ara bien y no te alabes, estercola y no señales.

Ara con tempero y piérdase por ambos el apero.

Ara en polvo, cogerás muelo; siembra en lodo, cogerás nada.

Ara hondo y echa basura y cágate en los libros de agricultura.

Ara, siembra, escarda y espera, que Dios velará por tu sementera.

Arada de muchachos, da pan a cachos.

Arco de poniente, coge los bueyes y vente.

Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.

Barbechar en mayo y binar en junio, buenos barbechones, pero pan ninguno.

Bautizo roñoso, que la madrina se rasque el bolso.

Bien está la puerta en su quicio y el hombre en su oficio.

Bina bien o bina mal, bina en San Juan.

Bina cuando otro alza, si quieres henchir tu casa.

Bollo de monja, carga de trigo.

Borreguitos tiene el cielo; son de agua o son de viento.

Bueyes para arar y mulas para acarrear.

Cada uno extienda la pata hasta donde llega la manta.

Cada sendero tiene su atolladero. 

Cagar bien y mear claro, cagajón para el cirujano.

Carro trastornado, todos le dan la mano.

Carro untado, mula menos.

Casa de padre, olivar de agüelo y viña de bisagüelo.

Casa en que vivas, vino que bebas, tierras las que veas.

Casa en que vivas, viña en que bebas y tierras cuantas veas.

Cataplasmas y sinapismos: siempre lo mismo.

Ceja el buey; ceja la mula; pero el asno no ceja nunca.

Cielo empedrado, suelo mojado.

Como en Montamarta, el que quiera pan que lo parta.

Come más un muerto que un vivo.

Como el trigo había de ser el dinero, que el colmo se lo lleva el rasero.

Con hombre bisojo, ándate con ojo.

Contra más grandullón, más bribón.

Coruja de secano, agua en la mano.

Coscorrón de cañaheja, duele poco y mucho suena.

Costal no recalcado, admite todavía muchos puñados.

Cuando el trigo está en la era, anda el pan por la artesa.

Cuando la marrana se lava la cara, todo el mundo se la repara.

Cuando la puerca encala, o aire o agua.

Cuando las cosas vienen a pelo, hasta la burra caiga en el suelo.

Cuando los cigüeños vuelan, ya hay brevas.

Cuando nace la escoba, nace el asno que la roya.

Cuando pica (o mientras pique) el escarabajo, por arriba y por abajo.

Cuando se acuesta Lorenzo se levanta Catalina.

Cuando te regalan la vaca, corre con el ronzal.

Cuando vienen los vilanos es conclusión del verano.

De cojones cenamos, y eran patatas.

De petaca ajena, la mano llena.

De tal leña, tal morceña.

De viña vendimiada y de mujer casada, un ligero rebusquillo siempre agrada.

Del besugo, el rehogo.

Después de la liebre huida, palos en la cama.

Después de vendimiar, cuévanos.

Día de nublo, día de engurrio.

Donde estiércol se echa, espera buena cosecha.

Donde quitan y no pon, pronto se llega al hondón.

Donde piensa que hay tocinos, no hay ni estacas.

Dormir y guardar la era, no hay manera.

El caballo que no da la carrera en el cuerpo la tiene.

El día que maso, mal día paso; pero peor es no tener que masar ni que cerner.

El día que se mata el marrano y se muere la abuela, no se va a la escuela.

El Domingo de Ramos el que no estrena nada es que no tiene manos.

El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.

El forastero y la pesca, a las veinticuatro horas apestan.

El majuelo, que lo ponga el agüelo.

El mal del milano, el ala quebrada y el papo sano.

El melón largo, pesado, escrito y borrado.

El miedo guarda la viña.

El pan acostado lleva a su dueño levantado.

El pan bien sallado, hinche el hórreo a su amo.

El pan con ojos; el queso sin ellos; y el vino, que salte a ellos.

El que a diario quiere andar bien, llega el domingo y no tiene qué poner.

El que añeja istierco y añeja lana, no añeja nada.

El que anda descotando el melonar, pronto se queda sin sandías.

El que arica en Adviento, arica y escarda a un tiempo.

El que cierne y masa de todo pasa.

El que come las tajadas que repique las campanas.

El que compra por junto, compra de balde.

El que con sota entra, tarde llega a los sesenta.

El que pesa deprisa, da cuarterón por media libra.

El que tenga hijos y ovejas, nunca le faltan quejas.

El que tiene padrino se bautiza y el que no, se queda moro.

El rastrojo va de casa.

El sabroso feo y el buen torero, de Villalpando vinieron.

El santo de Pajares, que él se quemaba y no la paja.

El trigo bien abaleado y mal espolvoreado.

En abril quita la gatuña, con la arada o con la uña.

En el cielo borreguitos, agua a cantaritos.

En enero se hiela el caldo hasta en el puchero.

En febrero el buey con sol en el comedero.

En marzo cada pinta un cardo; en abril, cada pinta mil.

En marzo mulle los ajos y en abril vuélvelos a mullir.

En octubre uñe los bueyes y cubre, y alza la mano de ubre; que quien te lo ayudó a sembrar, no te lo ayudará a segar.

En saliendo el cardillo y la acedera, que se pudran los ricos en las paneras.

En todos los senderos hay muchos atolladeros.

Eres más bruto que los de Manganeses que meten la viga atravesada.

Es más feo que un nublado.

Es más largo que un año sin pan.

Es mejor escupir que tirar.

Eso es miel sobre hojuelas.

Estierca y escarda y cogerás buena parva.

Fácil de convidar, malo de hartar.

Hace un gris que rasca el cutís.

Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.

Hombre largo, pocas veces sabio.

Jera hecha, no tiene prisa.

La bina y el potro, hágalo otro.

La bolsa del jugador no necesita atador.

La ceniza, si llueve cernada, y si sale el sol, nada.

La cuba de buen vino no necesita bandera.

La cuenta del trillo, cada canto en su agujerillo.

La gallina bien galleada y la moza bien requebrada.

La gallina papujada pone huevos a manadas.

La gallina que no toma el gallo, pone el güevo sin meaja.

La hija, de la verija; la nuera, de la cadera.

La madrugada del melonero, que le daba el sol en los ojos y creía que era el lucero.

La misa y el pimiento no son de alimento.

La moza que sanjuanea, marcea.

La pesca: fresca, frita fría.

Las a medias ni con la mujer son buenas.

Las migajas del fardel, a las veces saben bien.

Levantarse a las cinco, almorzar a las nueve, comer a las cinco y acostarse a las nueve, hace vivir años noventa y nueve.

Llenar antes el ojo que el papo.

Lo que dice la lengua paga la gorja.

Lo que no se come de grasa se come de masa.

Lo que no va en costuras va en bebederos.

Lo que se hace de noche, por la mañana amanece.

Lo que se siega, se atropa.

Los besos no hacen hijos, pero repican las campanas.

Los ojos del cura están en dos puestos: el uno en el vivo; el otro en el muerto.

Los rebojos del cajón algún día buenos son.

Manda más un ruin amo que un buen criado.

Más días hay que longanizas.

Más pesa morceña que carga de leña.

Más vale acial que fuerza de oficial.

Más vale buena manada que espiga bien granada.

Mataduras de asno viejo se dejan en el pellejo.

Mee yo claro, una higa para el médico.

Mejor es tener que no demandar.

Melones y amigos, muchos salen pepinos.

Menos da un canto, que da un tropezón.

Mientras descansas, muele esas granzas.

Mientras tengas hijas en la cuna, no digas mal de ninguna.

Molino que no hace harina, no gana maquila.

Moquero que no cuesta dinero, el de los cinco dedos.

Muchas gotas de cera hacen un cirio pascual.

Mujer movida, al año parida.

Mula mohína, el demonio la trasquila.

Ni mula mohína, ni mujer supina.

Ni por frío ni por calor, se te olvide el cobertor.

Ni sábado sin sol, ni moza sin amor, ni viejo sin dolor, ni puta sin arrebol.

Ni tu pan en tortas, ni tu vino en botas.

Ningún tonto tira piedras contra su propio tejado.

No es buen carrero el que carga delantero.

No estires la pata más de lo que alcanza la manta.

No hay clara que no sea puta.

No hay clara que no sea puta ni nubarrón que no sea cabrón.

No hay mal año por piedra, mas ¡ay de a quien acierta!

No hay mejor espejo que la carne sobre el hueso.

No mete el burro en casa.

Nunca lo bueno fue mucho.

Nunca por mucho pan es mal año.

O en la oreja o en el rabo, la mula es asno.

Paja en dos pajares: si el uno se quema, el otro salvo queda.

Pajar viejo, cuando se enciende, peor es de apagar que el verde.

Pan con ojos, queso con cocos y vino que salte a los ojos.

Pan, hasta con los merengues.

Pan lleldo, escriño lleno.

Pan lleldo, hincha el cesto y da salud al cuerpo.

Pascuas marciales, hambres y mortandades.

Pelota mala no se encaja.

Penitencia es arar con burro en tierra recia.

Pepita con pepita, hueso con hueso.

Perdiz, codorniz y alcaraván con la casca en el culo van.

Pimiento, sal y cebolla cuando se pone la olla.

Poco vale ganar dinero a paladas, si se tira a cucharadas.

Por andar en el nial, ni pajarita ni huevos.

Por marzo la cava, y por marzo la poda, y por marzo vuelve la tierra toda a la hoya.

Por Reyes lo notan los bueyes.

Por San Andrés, sementera es; por Santa Catalina, sementerina.

Por San Antón el buen ave pon y por la Candelaria la buena y la mala.

Por San Antón, la niebla no llega a las dos.

Por San Antón, la pita pon.

Por Santa Cruz la viña reluz.

Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas y por Nuestra Señora ya están maduras.

Por un pelo, una petaca.

Que altas, que bajas, en abril son las Pascuas.

Que no se llama señor quien en Tierra de Campos no posea un terrón.

Quien alto siega, la mitad de la paja deja.

Quien alza y bina por San Marcos, siembra trigo y coge cardos.

Quien da luego, da dos veces.

Quien destaja no baraja.

Quien en mayo rielva, ni arremata pan ni hierba.

Quien es mezquino al sembrar, pocas gavillas atará.

Quien malos caminos anda, malos abrojos halla.

Quien más chifle, capador.

Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.

Quien no puede segar, espiga.

Quien siega alto, muchos piensos se deja en el campo.

Quien siembra en rastrojo, la muerte al ojo.

¿Quién te puso rico? El que te mantuvo el pico.

Quien trilla con burros, caga la parva.

Quien vio a Pajares, vio todos los lugares.

Ramos mojados, carros quebrados.

Rana que en marzo canta, viene abril y la acallanta.

Ruin barbero no deja pelo ni cuero.

San Juan bullicioso; y Santiago, tramposo.

San Juan y San Pedro y San Pelayo en medio.

Sayagués modorro, pero astuto como un zorro.

Se le quitó el culo al cesto y se acabó el parentesco.

Según se aplasta la tierra, se asientan los corazones.

Semana Santa mojada, cuartilla de trigo colmada.

Si en marzo oyeras tronar, pon los trillos a empedrar.

Si pico, me mancho el pico y, si no pico, me muero de hambre.

Si quieres ver a tu viña moza, pódala con hoja; la vieja con la que deja y la nueva con la que echa.

Siembra temprano y poda tardío, cogerás pan y vino.

Siembra trigo en barrial y pon viña en cascajal.

Siete a la fanega, y ella en tierra.

Siete es convite, y nueve confusión.

Sobre mi dinero y mi zaranda, nadie manda.

Son más los empuntiaos que los llamaos.

Tajada que lleva el gato, tarde vuelve al plato.

Tierra descansada (u holgada), pan está dando.

Tierra prieta [negra], buen pan lleva.

Todos andamos a tres dobles y un repique.

Tomar la ocasión por la melena.

Trillar mojado, aventar sin aire y comer sin ganas, las tres jeringas de la tía Juana.

Una mujer y un calendario solo sirven para un año.

Uno, dos tres, hombre es.

Unos comen el agraz y otros tienen la dentera.

Unos mean en lana y otros en lata.

Unos nacieron para vendimiar, y otros para llevar los cestos.

Váyase mocha por cornuda.

Véndese en el arca el buen paño, y el buen vino, sin ramo.

Viene un cefirillo que corta el cutis.

Viene un vendaval que zumban los cojones.

Vino puro y ajo crudo hacen andar al mozo agudo.

Ya viene mayo con las acederas, que se amuelen los ricos con las paneras.

Zorra al mediodía, zorra para todo el día.

Zorros en zorrera, el humo los echa fuera.

 

 Expresiones coloquiales

A buen sitio fue a poner la parva [o la era], no sabía con quién se la estaba jugando.

A comuelgo, que rebasa el lleno.

¿A dónde vas a echarla?, ¿qué vas a hacer?

¡A dónde vas a parar!, respuesta para reafirmar lo que ha dicho otro.

A ellas, a iguales, empatados a tantos en el juego.

A embuestas, en gran cantidad.

A embute, en gran cantidad.

A escavicar, cuando se ha perdido en el juego.

A ese bollo le falta un chisme, detalle, punto.

A ese hay que echarle de comer aparte, para indicar que es una persona arisca y de trato difícil.

A esgalla, en gran cantidad.

A esganche, con perspectiva.

A gastos pagos, con todos los gastos pagados: alojamiento, viaje, etc.

A hecho, cuando se realiza un trabajo por un igual, sin dejar nada atrás.

A la escarranchola, sentarse las mujeres en las caballerías a horcajadas.

A la menor, cuando sucede algún incidente o contratiempo, por nimio que sea, pero con consecuencias graves.

A la tercera va la vencida, tercer y definitivo intento para conseguir algo.

A lo que ande, a como ande, a como esté el precio de lo que se va a vender, trigo, marranos, chotos, etc.

A malas, orden del compañero para salir con una carta fea.

A manadas, en gran cantidad.

A maquila, el pago que se hace al molinero con parte del grano de la molienda.

A mansalva, en gran cantidad.

A mantas, en abundancia.

A matacuchillo, sin perdón o consideración; llevarse muy mal.

A mazote o a mazacote, dar con el cuerpo del peón –no con el rejo– a una moneda en el juego de la joca para intentar sacarla del círculo.

A menudo, con frecuencia.

A media usa, a medio usar; se emplea para objetos, animales y personas.

A mí siempre me tocan los morrales, la peor parte, recibir los palos.

A morterazos, a vasos iguales; a palos.

A media viesa, cuando aran dos parejas y una va rezagada.

A medios pelos, bastante bebido.

A ojos cerrados, comprar algún bien sin dudarlo un momento, ni discutir el precio siquiera.

A pajas iguales, sorteo con pajas.

A paladas, en gran cantidad.

A pelo y Al pelo, oportunamente, a punto.

A propio intento, hacer algo adrede, de propósito.

A punta pala, en gran cantidad.

A qué asunto, de ninguna manera.

A silbar a la vía, cuando se ha perdido todo en el juego o cuando se quiere prescindir de su compañía.

A sobaquillo, tirar una piedra o dar a la pelota, en el juego del frontón, girando la mano derecha de forma circular, de abajo arriba, muy pegada al cuerpo y sin levantar la mano por encima del hombro.

A to meter, muy deprisa, en verbos como ir, caminar, comer...

A todo trote, constantemente, referido al uso de las prendas de vestir.

A vasos iguales, cuando todos beben lo mismo.

A ver, confirmación de lo dicho por otro.

A vueltas, peleas de chicos, con cita previa y en un lugar determinado.

A zurrón tira el nombre, cuando no se acierta pero se dice algo parecido.

Abrir el marrano, rajarlo con un cuchillo para sacarle las tripas, los caídos, etc.

Abrirse la muñeca, tener un esguince.

Abrirse las nubes o el cielo, clarear, despejarse el tiempo.

Abulta mucho, parecer algo muy grande.

Acabamos de amentarte, se dice a alguien que se acerca, si se estaba hablando de él.

Achisbar la lumbre, soplar con el fuelle para avivar el fuego, etc.

Aclarar la ropa, lavarla con agua después de quitarle el jabón.

Agarrar el autobús por los pelos, llegar justo a tiempo para subirse a él.

Agarrarla, emborracharse.

Agua corriente, la distribuida por las casas con instalación apropiada.

Agua gorda, caliza y áspera, en contraposición a la fina.

Aguantar mucho, avanzar en algo.

¡Aguarda! o ¡Aguárdate!, espera.

Aguas mayores, las de lluvia.

Ahí tienes la muda, la ropa limpia interior.

Ahora sique, extrañeza ante algo, como replicando: “ahora me vienes con esas”.

Ajustar por alto, por la obra completa y no a jornal.

Al cabo, reafirmación, con un matiz de contrariedad.

Al cabo no se lo dije..., se lo advirtió muchas veces, pero no sirvió de nada.

Al remate, al final, irremediablemente; por más que se haya intentado evitar algo, sucederá.

Al pie, al lado mismo de una cosa.

Al rape, justo, con mucha escasez.

Al respetible, en comparación; al respecto, sobre ese particular.

Al trance, modo de cazar las perdices o codornices cuando están en el nido.

Allá arribota, lugar muy alto.

Allá por su cuenta, suya es la responsabilidad.

Allá tú, tuya es la responsabilidad.

Alma de cántaro, flojo, inocente.

Alzar el rabo a la vacada, encandilar una mujer a los mozos debido a su majeza.

Amaniado está o queda eso, muy lejos o algo que sucedió hace mucho tiempo.

¡Amos, anda!, no me tomes le pelo.

Anda de prisa y no te embobes, no te entretengas.

Anda muy pincho, tieso, aguerrido.

¡Anda que no aferruña!, dar muestras de avaricia.

Anda siempre a la catropea, persona muy activa y nerviosa.

Andar a martas, andar por ahí, sin oficio ni beneficio.

Andar a medias, referido a la salud, escasa; referido a la labranza, hacer la labor con otro.

Andar a pinches, discutiendo, peleando.

Andar a ramal y media manta, a medio gas en una tarea o con pobreza y escasez.

Andar a trastes, pelearse.

Andar agudo, casi corriendo.

Andar algo macanche, enfermizo, flojo de salud.

Andar al tito, ser diligente, hacendoso.

Andar al trampalantrán, a trompicones, medio cayéndose.

Andar caliente, estar la hembra de los animales en celo.

Andar como un zarandillo, de acá para allá, sin mucho aprovechamiento.

Andar de aúpas, costar mucho trabajo o dificultad hacer algo.

Andar o ir compuesta, estar muy arreglada, pintada, bien vestida, etc.

Andar con la chanfaina, tener la regla o la menstruación.

Andar con rodeos, hablar con circunloquios, sin ir al grano.

Andar de pendoneo, ir de acá para allá sin hacer nada; mujer liviana.

Andar lampando, buscando alguien que invite a algo.

Andar mal de curso, tener diarrea.

Andar mal del cabás, estar mal de la cabeza.

Andar mohíno, con la cabeza gacha.

Andar un poco pocho, estar mal de salud.

Andar siempre con sementijos, entretenerse en cosas pequeñas.

Andarlo, ocuparse de algo con presteza, en expresiones como “a ver si lo andáis

Anduvimos muy al rape, apenas ganamos para pagar los costes.

Arar a pasarreja, primera labor o rielva con el arado de vertedera.

Armar bien, llevarse bien.

Armar el carro, prepararlo con andamios y redes.

Armarla, hacer alguna fechoría o avería.

Armarse o prepararse la intemerata; aquello fue la intemerata, un lío muy gordo.

Arrea estaca, invitación a comer o a beber mucho.

Arrea estopa, invitación a comer o a beber mucho.

Arrear candela, dar una paliza; beber o comer mucho.

Arrear estera, pegar, sacudir.

Arrear tralla, darse prisa en hacer algo.

Arrear una joca, pegar, atizar.

Arreglar las cuentas a alguien, tomarse un desquite

Así le luce el pelo, expresión irónica para indicar que a alguien le va muy mal.

Atollarse una persona, meter los pies en una ciénaga de lodo.

Atrapaña todo lo que pilla, ansioso.

Ay, majo/a, ya te pillaré, ya me necesitarás; entonces te espero.

Ayudar a misa, tarea de los monaguillos.

 

Bastante apañados, con facilidades o ventajosos, referido a créditos o a precios.

Bebe como un fudre, beber mucho, por relación al odre, pellejo para vino.

Beber a bocacaño, beber de una bota quitándole el pitorro.

Beber una chispa, un trago pequeño a morro.

Bien de, mucho, gran cantidad.

Bizcochos escabechados, rebozados con huevo y fritos y bañados con almíbar.

Bobo la verga, tontainas, necio, pijo.

Bollos de hoja, tipo hojaldre.

Bollos revueltos, hechos con manteca, azúcar y harina.

Botas de piel de hierro, de cuero duro, con una especie de tachuela de hierro en la parte delantera y otra detrás del tacón.

Buen rato, bastante tiempo; suele emplearse con el verbo hacer.

¡Buena gana!, para qué insistir.

Buena jera, llevarse bien.

¡Bueno!, saludo como hola o adiós.

 ¡Ca, hombre!, interjección negativa.

Caer de pies, con los pies en el suelo.

Caer una nube, gran tormenta de agua.

Caer una pelona, helada fuerte.

Caer unas pintas, empezar a llover.

Calcetines de viaje, condones, preservativos.

Calentura dormilona, pupas que aparecen al despertarse.

Calzar en viejo, dejar durante la poda una o dos yemas en el bacillo añejo.

Cambiar la peseta, vomitar a consecuencia de una borrachera.

Canguingos en un palo, nada de nada.

Capacidad torácica, medida del pecho del mozo lleno de aire.

Capar la gorra, cortarle el pitorro que lleva en el centro.

Cara marceada, curtida por los aires de marzo.

Carica le sale la broma, muy cara o gravosa.

Carne de maza, momia, sin hueso, del cuarto trasero.

Carne estoposa, que tiene mucha hebra y al comerse forma una pasta en la boca.

Carro trasero, cargado con más peso atrás que adelante.

Carta julepera, carta que da mala suerte en el julepe.

Casarse por lo criminal, por estar la novia embarazada.

Castaña traposa, la que tiene la piel muy áspera y se separa mal del fruto.

Cebada regrollada, la que se siembra en una tierra muy húmeda.

Chocalá, expresión que se dice al saludar a alguien tendiéndole la mano.

Chorizo gordo, el elaborado con las tripas más gruesas del marrano.

Coger carrerilla, prepararse para iniciar una carrera.

Coger la bota, el día en que los quintos entrantes (23 de enero, San Ildefonso) relevan a los salientes.

Coger la manada, respigar.

Coger la zapatilla y coger el culo, amenazar con pegar.

Coger una castaña, una cogorza, una curda, una media, una mona, una moña, una tajada, una tranca, una trompa, una zorra... una borrachera.

Cogerla llorona, cuando al que se emborracha le da por llorar.

Cogió el portante y se fue, se marchó.

Cogió una moña pistonuda, borrachera.

Cojo un bardasco y te doblo, cojo un palo y te doy una paliza.

Comer rayos y centellas, comer cualquier cosa y con apetito, devorarlo todo.

Comer un muerdo, un poco de algo para matar el gusanillo.

Cometer una avería, causar daño

Cómo arrosia, calentar mucho el sol.

Cómo no digas más, ratificación de lo que dice otro; equivale a decir no hace falta que digas más.

¿Cómo va eso? Fórmula de saludo al encontrarse con alguien.

Comprar a ojo, sin pesar.

Comprar a tirarramal, adquirir una caballería sin guía ni pasar por el veterinario, para ahorrar gastos.

Con este vestido tan estrecho no azanco bien, caminar con dificultad,

Con puntas palante o con puntas patrás, formas de arar.

¡Con un cacho!, para reafirmar lo que ha dicho otro, en frases comparativas.

Con todos tenía que hacer, se dice de la persona buena y servicial, sobre todo si ha fallecido.

Conocer a la legua, en seguida, como quien las ve venir de lejos.

Correr las cintas, actividad propia de los quintos el 17 de enero, festividad de San Antonio Abad.

Corre que se mata, va muy de prisa, con toda su fuerza.

Correr el bollo, ir a comer el bollo a casa de las mayordomas en alguna fiesta.

Cortar el agua, lanzar una piedra, lisa y plana, sobre la superficie de una laguna.

Crece escapado, muy rápidamente.

Cuando menos pescudó..., despistarse, distraerse.

Culo de mal asiento, inconstante en el trabajo, que cambia mucho de lugar.

Culo pollo, mal cosido o zurcido.

 Dame lumbre, pedir fuego para prender un cigarrillo.

Dar a Dios, dar el viático.

Dar ansia, ganas exageradas de comer; envidia.

Dar campo y carrera, desafiar a alguien a una carrera dándole unos pasos de ventaja.

Dar capote, hacer todas las bazas en el juego del tute, cuando se juega mano a mano con ocho cartas y ya no hay cartas en la mesa para robar.

Dar carrete, hablar mucho.

Dar descuentos, explicaciones.

Dar el pezón, cuando se desprende con facilidad el melón de la mata; es la señal de que está ya maduro.

Dar el pie, ayudar a uno para que se suba a una cabalgadura.

Dar el plano, el enlucido de la pared con yeso, cemento o con barro fino.

Dar fato, mal olor.

Dar hule, pegar.

Dar la cara, manifestarse algo claramente.

Dar la enhorabuena, agasajo que se ofrecía a los amigos antes de la boda.

Dar la extrema, la extremaunción.

Dar la vuelta al muradal, revolverlo con el gancho.

Dar la vuelta el cornacho, dar una voltereta sobre la cabeza.

Dar las últimas boqueadas, cuando un animal o una persona está expirando.

Dar pinches, ir de aquí para allá.

Dar pinotes, andar de acá para allá sin mucho fundamento.

Dar señas, indicar al compañero lo que se tiene en el juego de cartas: briscas, triunfos...

Dar tralla, estar todavía muy bien de salud, dar mucha guerra en todos los sentidos.

Dar un buen julepe, pegar una paliza.

Dar un mamporro, golpe, puñetazo.

Dar un ojo a la ropa, relavarla después de haberla tendido para que blanquee más.

Dar un recado para alguien, enviarle saludos.

Dar una andorga, una bofetada o un puñetazo.

Dar una calada, una chupada a un cigarro.

Dar una cantecina, tirarse cantos unos chicos contra otros.

Dar una jupa, pegar a otro.

Dar una leche, una bofetada.

Dar una órdiga, una bofetada.

Dar una soberana, dar una soberana muy bárbara; pegar mucho a alguien.

Dar una somanta palos, una gran paliza.

Dar una vuelta, al acarrear, colocar la mies por encima de los andamios del carro; o dos vueltas, etc.

Darle al morapio, beber mucho.

Darle una miaja palante, acercar un poco algo, el carro por ejemplo.

Darse un buen tute, una paliza trabajando.

Darse una jupa, trabajar mucho.

Darse una templa, exceso de trabajo.

Darse visnú, una crema para la piel de la cara que la estiraba y embellecía.

De bandera, muy bueno, referido a comida, personas, etc.

De contino, constantemente, de continuo.

De dos agostos, marranos que se compraban para la matanza antes de agosto y se engordaban hasta noviembre del año siguiente.

De dos pelos, de dos clases distintas.

De esta hecha, a este paso.

De material, de cuero.

De pago, médico de pago, particular, en oposición a consulta pública.

De puerro, más de punta, cuando se ara.

¡De qué!, expresión negativa.

De siete mil sobras sabes..., expresión ponderativa por “de sobra sabes”

Decir o hacer herejías, disparates o causar daño a alguien.

Dedos engariñidos, entumecidos.

Déjame dar una chupitada, se dice para chupar un helado de otro.

Dejar apañado algo, estropeado.

Dejar las puertas espalancadas, abiertas de par en par.

Dejar sobraduras, sobras en la comida.

Déjate a ver, hombre, reafirmación.

Déjate de barullos, no me líes.

Déjate de laberintos, no me líes.

Déjate de mandangas, no te excuses.

Del mismo tiempo, de la misma edad; quintos.

Desarmar el carro, desmontar los andamios y las redes del carro cuando finalizaba el acarreo.

Desbarra mucho, no tiene ni idea.

Descojonarse de risa o descojonarse, partirse de risa.

Desde que tengo recordaderas, memoria o conocimiento.

Desollar la zorra, dormir la borrachera.

Diquiá un rato, dentro de poco.

Domingo Gordo, el domingo anterior al miércoles de ceniza.

Domingo Tortillero, el tercer domingo de Cuaresma.

¿Dónde se ha visto?, pregunta de sorpresa o asombro.

¿Dónde vas con el cabás?, no corras tanto.

Dos a uno le meten la paja por el culo, la unión hace la fuerza.

 Echar a pies, sortear el comienzo de un juego avanzando dos chicos poniendo un pie delante de otro hasta montar al contrario.

Echar al verraco, llevar la marrana al que tiene un verraco para cubrirla.

Echar el buen provecho, cerrar un trato.

Echar la espuela, la última copa o el último vino que toman los amigos.

Echar los bófedes, trabajar en exceso, casi hasta agotarse. Vomitar mucho.

Echar un parlao, estar siempre parlando, hablar mucho.

Echar un temperante, beber un vaso de vino.

Echar una bocada (o bocanada), un buen trago por la botella.

Echar una catropea, menuda catropea, carrera; ir muy de prisa.

Echar una cegatada, adormilarse.

Echar una firma, cagar; remover el brasero con la badila.

Echar una liebre, arrancarla de la cama.

Echar una pinta, un trago de aguardiente por la botella o de vino por la botella o por la jarra.

Echar unas manos, ir de caza en cuadrilla con los galgos. Jugar a las cartas.

Echarse, acostarse.

Echarse a los pies, acostarse en la cama con la cabeza en la parte trasera.

El parte, las noticias por radio o televisión (telediario).

Empinado, engallado, chulo.

Empinar el codo, beber mucho.

Empinarse el carro, levantarse por la parte delantera.

En ca Cristo, muy lejos.

En casa el caray, muy lejos.

En carnolas, en carnes y sin plumas, en el caso de un pájaro recién nacido.

En chanzas, además de significar broma, se dice para indicar que alguna cosa es “como poco” lo que el otro ha insinuado.

En fárfula, huevo sin cáscara. Carga escasa de algo, sobe todo en carros.

En gordo, gran cantidad.

En pago, mala correspondencia a un favor o servicio.

En tiempo mores, que sucedió hace mucho tiempo.

En toda la contorna, los alrededores.

Encajarse la pelota, caerse en el tejado, a un corral, etc.

Encargar un hijo, poner los medios para engendrarlo.

Encetar el melonar, acostarse por primera vez con la novia antes de casarse.

Enconarse una herida, cerrar en falso una herida, inflamarse o infectarse.

Enratar a alguien, liarlo, confundirlo o hacerle hacer lo que no quiere.

Entrar en casa, cuando el novio entra en casa de los padres de la novia.

Enviscar el perro, azuzarlo para que muerda o ataque a otro.

Eres la caraba, la monda, muy ocurrente y genial.

Eres más tonto que no sé qué me diga, reafirmación de testarudo y también de regañina complaciente; es una frase que emplean las mujeres.

Es muy elástico, poco preciso, inapropiado.

Es un pobrecico, un incauto, incluso hasta buena persona.

Es un danzante con castañuelas, pícaro, enredador.

Esa pared está llena de esbarroncones, tiene muchos desconchones.

Esa tierra tiene un trigo elegante, muy bueno.

Escacharse, partirse de risa. 

Escribir una llana, una página escrita en un cuaderno; hoja suelta.

Ese caga estrecho, persona áspera y bruta.

Ese es pistonudo, hay que tener cuidado con él.

Eso ella, que es propio de la mujer.

Eso, fijo, te lo puedo decir fijo; te lo digo de fijo, con toda seguridad.

Espabilar la trilla, tornar.

Está al venir, a punto de llegar.

Está hecho (es) un buen danzante, pícaro, enredador.

Está hecho un buen mangante, vago, sinvergüenza.

Está hecho un buen prójimo, una persona poco fiable.

Está hecho un chapazal, terreno cenagoso o embarrado.

Está hecho una pucha, muy cocido, paparruchas.

Está nublo, nublado.

Está para hacerle un favor, mujer guapa y de buen aspecto.

Está pleadico, mimado en exceso.

Está velahí, velo ahí, indicando dónde está algo; en este caso, el que lo indica no lo recoge.

Estaba que no se tenía, se sobreentiende en pie, a consecuencia de una borrachera o de una soba en el trabajo.

Estar a la vela María, a dos velas, sin nada.

Estar a secas, sin beber.

Estar abufado, hinchado.

Estar alta, en celo, lista para ser cubierta.

Estar baldado, hecho polvo.

Estar berriando, llorando.

Estar cebón, muy gordo, referido a personas.

Estar chispa, bastante bebido.

Estar [en algún lugar] como un clavo, puntualmente.

Estar como un cesto, dormido profundamente.

Estar como un trullo, persona muy gorda.

Estar como una chota, tonto perdido.

Estar cuadrado, muy gordo y fuerte.

Estar doblado, muy cansado, después de algún esfuerzo.

Estar el carro bien cargado, bebido sin estar borracho.

Estar el cielo cubierto o estar cubierto, muy nublado y a punto de llover.

Estar el día feo, cielo oscuro que amenaza lluvia.

Estar embrasinada (la comida), quema mucho.

Estar empalmado, excitado sexualmente.

Estar en estado interesante, embarazada.

Estar en gringas, flojo, debilucho.

Estar en lana, cuando empieza a engordar la yema de los bacillos; todavía no es yema.

Estar encallado, escocido, sobre todo entre las piernas durante el verano.

Estar engalgados los perros, trabados después de aparearse.

Estar enseñado, haber aprendido; acostumbrado.

Estar escachado y más comúnmente en femenino, cansada, rota

Estar escacharrado, cansado, enfermo.

Estar guarando, incubando las gallinas, perdices, codornices... las aves en general.

Estar los trigos acostados, inclinados hasta el suelo por efecto del viento o del agua.

Estar más borracho que un tonel, muy borracho.

Estar mirando las alpabardas, distraído, ido.

Estar muy dado, desmejorado.

Estar muy mediano, bastante mal de salud, achacoso, referido sobre todo a personas mayores.

Estar muy valiente, restablecido, después de haber estado pachucho; referido sobre todo a las personas mayores.

Estar muy zurrado, muy trabajado a lo largo de los años, tanto referido a personas como animales.

Estar negro como un tito, tostado por el sol o el aire.

Estar palante, estar embarazada.

Estar pescudando, interesarse por una cosa, ocuparse de ella, indagar.

Estar recia la visual, perder capacidad de visión.

Estar roque, estar dormido.

Estar siempre parlando, hablando mucho.

Estar tirando cantos, no hacer nada, vaguear.

Estar torrado, abrasado por el sol.

Estar una hembra cubierta, fecundada por el macho, también “cogida”, “pisada” (en el caso de la gallina), “tomada”, “montada”.

Estar venao, loco, que tiene o hace venadas.

Estar zorro, borracho.

Estás apañado, te puede caer gorda; ni tú te lo crees.

Estate quieto, no enredes, déjame en paz.

Estirar la manta, acortar gastos, cebada, etc. para llegar a final de temporada

Esto se arregla a escape, inmediatamente.

Estontonarse de risa, partirse de risa.

 Farrumeiro de marzo. ¡Viene un farrumeiro!..., chubasco con viento.

Fumar más que una coracha, fumador empedernido.

Fumar una pija, medio cigarrillo de caldo, liado muy fino.

 Gallina gallega, la que tiene el pescuezo sin plumas.

Garbanzos espapados, cocidos en exceso.

Gato en saco, embarazo de una joven antes del matrimonio.

Golpazo de agua, cuando llueve mucho en poco tiempo.

Guardar la ausencia, mantener fidelidad la novia al novio mientras este se encuentra fuera durante algún tiempo.

 Ha doblado, está dormido; ha muerto.

Hace un frío que afeita en seco, viento tan frío que corta la cara.

Hace un frío que zumban los cojones, alusión a un aire violento y frío.

Hacer a alguien la Santísima, causarle daño o perjuicio.

Hacer algo adrede, con premeditación para hacer daño; aposta.

Hacer algo por cumplir, por compromiso, pero sin convicción.

Hacer cacharros, estropearlo todo, romper cualquier cosa.

Hacer el avión, bajar a alguien los pantalones y escupirle en las partes pudendas.

Hacer el canelo, hacer el tonto, dejarse engañar.

Hacer el hato, prepararlo todo para marchar y no volver.

Hacer el lagarejo, restregar con uvas la cara o las partes pudendas del hombre o de la mujer durante la vendimia.

Hacer el pie, recoger la uva ya pisada en un montón redondo para apretarla con las manos y colocar sobre él la prensa.

Hacer garrafina, el que gana en el juego de la garrafina. 

Hacer la hoya, cavar la sepultura.

Hacer la petaca, plegar las sábanas para que no se puede estirar en ellas las piernas.

Hacer la rueda, cortejo del pavo desplegando las plumas de la cola en abanico.

Hacer sampedro o San Pedro, dejar de trabajar en casa del amo antes de que termine el tiempo ajustado.

Hacer un buen cuero, un corte bastante hondo en suelo, picando.

Hacer una foto, ver las bragas a una chica cuando está sentada.

Hala con ella, interjección para saludar o responder al saludo “¡hala!”, “¡hale!”

¿Hay dos? Reto-invitación a dos para jugar la partida.

Hay marea, referido a personas, bronca o alboroto.

Hay mucho o poco pan, “mucho o poco trigo”, cuando los trigales tienen buen o mal aspecto.

Hay ropa tendida, aviso de que hay gente que no debe oír lo que se está hablando.

Hay que arrear tralla para terminarlo, darse mucha prisa o poner más empeño en ello.

Hay que hacer una raya en el agua, se dice cuando alguien hace algo impensable en él.

Hay que sanjoderse, exclamación de contrariedad.

¡Hay un andancio!, mucha gripe.

Hay un trigo muy majo, muy bueno.

He agenciado por ahí que... oído, escuchado.

Hijo campero, el engendrado en el campo, generalmente con relaciones antes del matrimonio.

Hijo de las escurrajas, hijo tardío.

Hijo del pueblo, nacido en el pueblo.

Hincar el chorromorro, caerse de cabeza.

Hincar el puerro, estar triste, decaído.

Hoja de tocino, cada uno de los dos tocinos del marrano.

Huevo gallado, fecundado por el gallo.

 Imbo, cachimbo, anso y descanso, palabras que se dicen cuando se juega a la chita.

Ir a buscar, coger, comprar.

Ir a buscar los gargantales, broma que se hacía en los chicos durante las matanzas.

Ir a correr, salir los chicos de casa para jugar en la calle o entretenerse.

Ir a cuerpo, ligero de ropa, sin bufanda ni abrigo, aunque se lleve chaqueta.

Ir a espantarla, a dormir la borrachera.

Ir a la peña La marola, arruinarse, perderse.

Ir a pedir, mendigar.

Ir a peto a algún sitio, ir ex profeso.

Ir al corte, dejar el corte, etc., lugar en que se está trabajando.

Ir al patatal, morir.

Ir ciego a por algo, sin pensarlo.

Ir con las orejas gachas, humillado, derrotado.

Ir de diario, con ropa normal, poco aseada, y no “de domingo”.

Ir de jaldeo, de juerga, de jarana.

Ir de juerga, la corrobla o merienda entre amigos.

Ir de ramaleo, recorriendo bares.

Ir de una carrerilla, ir corriendo, aprisa.

Ir de una correndilla, corriendo, ir de prisa a algún sitio.

Ir del bracete, un hombre y una mujer cogidos por el brazo.

Ir en piernas, sin medias ni calcetines.

Ir escopetao, rápidamente, como una flecha.

Ir flechado, directamente y corriendo a algún sitio.

Ir haciendo garatusas, eses al andar.

Ir hecho un haragán, mal vestido.

Ir luego, inmediatamente, salir ya andando.

Ir más chulo que un ocho, peripuesto.

Ir muy chulo, bien vestido, trajeado.

Ir vestido de Nazareno, con camisa morada y un cordón amarillo y morado colgado del cuello, debido a una promesa.

Irse la especie, olvidarse de algo; perder la cabeza

Irse o venir la luz, apagarse o encenderse las bombillas.

 Jabón de hacer, el elaborado en casa.

Juego revuelto, interrumpido e invalidado por alguna anomalía.

Jugarse la escuela, hacer novillos.

Juntar los chalecos, avenencia y buena armonía; compartir las meriendas.

 La buena, la última partida en el juego de cartas; si ha habido empate, es la que gana.

La cuenta justa, en sentido irónico, faltaría más, lo que faltaba.

La del otro o dijo la del otro, expresión para ridiculizar un aserto.

La encetadura, la parte más exterior del pan ya cocido.

La enjaretó, la embarazó.

La esquila, confesión que se hacía una vez al año para cumplir con Pascua.

La has echado larga, te has entretenido mucho.

La miaja, propina que pedían las mujeres casadas en la fiesta de las Águedas.

La pela, convite que daban los novios el día antes de la boda.

La pila de años, mucho tiempo. 

La pinta o el pinte, triunfo que marca el que da en el juego del tute.

La vida, la sangre del marrano.

Laguna adobera, que tiene buena tierra para hacer adobes.

Las pasé cardinas, muy mal o apuradamente.

Le arrascó bien, le llevó mucho dinero por algo.

Le arreó de lo lindo, le dio una gran paliza.

Le arreó una buena manta, gran paliza.

Le arreó una panadera pistonuda, gran paliza.

Le arreó una templa pistonuda, le dio una paliza, tanto en el caso de personas como de animales.

Le azufró de lo lindo, le pegó mucho.

Le cae mucho el calamón, está alicaído, cabizbajo.

Le calentó el cordobán, le dio una paliza.

Le di el portante, lo mandé marchar.

Le dio en mitad [de] su alma, en todo el centro.

Le dio un aire, un pasmo, sin necesidad de llegar a la hemiplejía.

Le dio una buena capellanía, una gran paliza.

Le dio una jamullina pistonuda, una gran paliza.

Le doblaron bien, le dieron una gran paliza, bien sea en el juego o en el cuerpo.

Le endilgó una bofetada, pegarle, sacudirle.

Le engarlitó, le engañó con falsas promesas.

Le enjaretó una bofetada, le pegó.

Le falta un hervor (referido a personas), está psíquicamente algo disminuido.

Le sacó hasta la hijuela, lo exprimió sin dejarle nada.

Le sacudió bien el polvo, le pegó mucho.

Le sobaron bien los chalecos, le dieron una gran paliza.

Le sobó bien el cordobán, le hizo sudar por el exceso de trabajo.

Leche con migollos, con trozos de pan.

Lerenda; en la expresión menda lerenda, reafirmación de yo.

Limpiar a mano, aventar con el bieldo.

Límpiate que estás de huevo, negativa burlona a quien exige algo fuera de lo normal.

Llegar a misa, se decía si se entraba en la iglesia antes de la lectura del evangelio; si no era así, “no se llegaba a misa”.

Llegar desaforado, muy deprisa, alborotado o enfadado.

Llenar el bandullo, comer mucho.

Llenar la andorga, comer mucho.

Llevar a cuestas, subido sobre los hombros o en la espalda.

Llevar buen cacho, una faena muy adelantada.

Llevar un buen cuero, tarea avanzada.

Llorar como una perdida, desconsoladamente, como quien se ha extraviado.

Llorar la cepa, destilar la savia al comienzo de la primavera.

Llorar los bacillos, el líquido que desprenden cuando se ponen a la lumbre.

Lo amachimbré bien, dejar bien amarrado algún trato o negocio.

Lo breó bien, pegar, moler a golpes, referido a personas y animales.

Lo encienden, referido a los animales, comer algo muy bien, devorarlo.

Lo endovilló, lo ganó en una pelea o en algún juego.

Lo enroscó, lo tiró al suelo enganchándolo con algo: un palo, la cacha...

Lo extrañamos mucho, lo echamos en falta, a algún familiar que está lejos o ha fallecido recientemente.

Lo guipé (o vi) luego, ver inmediatamente algo.

Lo hubo de matar, estuvo a punto de matarlo.

Lo pinchó, le clavó la navaja.

Lo que es yo, expresión para negar lo que se imputa y para eludir implicarse en algo

Lo que siega, se ata, aplicado sobre todo a tareas que hay que concluir, a tomar lo que se juega en una partida de cartas, a comer todo lo que se ha preparado, etc.

Lo quedó [dejó] que ni pinta(d)o, lo hizo muy bien.

Lo saqué por la pinta, rasgos característicos de alguna familia.

Lo tengo atravesado, referido a personas, causar malestar; y también cuando alguna ofensa no se ha olvidado y reconcome.

Las ruedas (las piernas) están mal, pero el sojao lo que le echen, que tiene buen estómago.

Los esquiladores, los confesores durante Semana Santa.

Lucero villarrino, un lucero visible a las tres de la madrugada (hora solar) en dirección a Villarrín de Campos.

Luego se me reveló, me di cuenta inmediatamente.

Luna papuja, cuando está cubierta por una ligera neblina.

Mangar una tranca, borrachera.

Mangarla, emborracharse.

Manteo rodao, con corte de campana, abierto y atado.

Mantilla redonda, con canutillos.

Manto de seda, de color negro, rectangular.

Mantón de agua, con visos, ondulaciones o destellos.

Mantón de casimir, similar a la toquilla pero de paño fino.

Mantón de ocho puntas, más grande que el normal. Se dobla a la mitad y después se hace otro doblez irregular, para formar las ocho puntas o esquinas.

Mantón de rizo, con pequeños nudos

Más bruto que un armario, zopenco, abrutado.

Matar la araña, vaguear, enredar en el trabajo.

Me costó uñas y garabatos, conseguir algo con mucha dificultad.

Me di una chaqueta muy bárbara, paliza en algún trabajo o tarea.

Me duele sobre la parte, en este lugar, aunque no se señale el sitio exacto.

Me duelen las cuerdas, la pantorrilla.

Me engaluchó, me lió y me lo ganó todo.

Me enruchó, me lo ganó todo.

¡Me entra la miserina...! hambre aguda, ansiedad.

Me entra una cancamuria..., adormecerse después de comer.

¡Me extraña!, exclamación de réplica ante alguna amenaza, con significado de no te atreverás, o para negar lo que el otro afirma.

¡Me la armó cojonuda!, me engañó.

Me pingué, mancharse la ropa con pingue.

Me respingó toda, salpicarse con agua de un grifo, de un charco, etc.

Me tocó otra vez el sampedro, último pedazo de pan, el del medio.

Mear alto, tener muchas pretensiones.

Mear patrás, cuando el agua sale hacia atrás en los tejados.

Medianico y medianillo, algo peor que ir tirando.

Medir el trigo, llenar los sacos con el cuartal o con la ochava.

Melones escritos, los que tienen rayas en la cáscara parecidas a rasgos de pluma.

Melones tiene la cosa, expresión de extrañeza ante una acción reprobable.

Menuda farra se preparó, juerga con alboroto.

Menuda firma, persona poco fiable.

Menuda frasca ha llegado, grupo de gente de mal talante.

Menuda pieza, persona poco fiable; trasto, travieso (referido, en este caso, a chicos).

¡Menudo andóbal está hecho!, espabilado, astuto, persona poco fiable.

¡Menudo bicharraco está hecho!, persona poco fiable.

¡Menudo calendario!, mujer poco agraciada.

¡Menudo gavilucho!, poco fiable.

¡Menudo lebrel!, muy pillo.

¡Menudo pardal está hecho!, persona astuta, aprovechada y poco fiable.

¡Menudo parroquiano!, persona poco fiable.

¡Menudo picapán está hecho!, astuto, persona poco fiable.

¡Menudo raspión se dio!, caída aparatosa.

¡Menudo secretario!, persona poco fiable.

Meter las orillas, obligar a otro a hacer bien una cosa.

Meter mucha paja, hablar sin ir directamente al grano.

Meterse en dibujos, buscar a todas horas líos y enredos.

Meterse mucho en harina, llevar una vida sexual hiperactiva.

Mira que te sacudo, amenaza de pegar sobre todo a los chicos, sea o no con el sacuidor.

Mira que te unto, amenaza de pegar.

Mira por cuanto, mira por donde, para mostrar extrañeza.

Mira que tiene alma... pachorra, pasividad.

Morir en la viesa, morir en el tajo o con las botas puestas.

Mosca burrera, mosca de color pardo amarillento, de mayor tamaño que la mosca común, que incomoda a los burros.

Mula burreña, cría de caballo y burra.

Mula yeguata, producto de burro (garañón) y yegua.

Muy aparente, muy bueno.

Muy echao palante, valiente, decidido, que no se arredra ante nada.

Muy recio, testarudo, que nunca da el brazo a torcer.

 Ni aun eso, ni siquiera eso.

Ni crece ni abollece, que está siempre igual, ni crece ni engorda.

Ni rebullirnos, no poder moverse, debido al poco espacio.

Ni tan siquiera, refuerza la negación o lo exiguo.

Ni tulle ni bulle, dormido plácida y profundamente.

Ni un zarampio, nada de nada.

No acaba de rematar, no acaba de ponerse bien del todo.

No andes con más, no le des más vueltas.

No andes con periquiñas, pequeñeces.

¡No compares!, exclamación que niega o ratifica lo dicho por otro.

No creas que es así comoquiera, que entraña mucha dificultad.

No encalques tanto, no llenes del todo.

No encontrar el culo con las manos, estar muy nervioso y azarado.

No estar por la labor, no querer hacer algo concreto: una venta, una compra, un trato, casarse, etc.

No digamos, en frases como “y de eso no digamos”, aseveración sobre un hecho.

No digas huevadas, tonterías.

No gasto, no uso.

No hablarse, no tratarse.

No hay cáscaras o no hay más cáscaras, no hay nada que hacer, no hay otra solución.

No hay caso, no importa.

No hay cuidado, no hay por qué preocuparse.

No hay que limpiarse el culo antes de cagar, no hay que preocuparse antes de tiempo.

No hay quien pare, cuando el aire se hace irrespirable por alguna gran humareda, pedorrera o debido a algún alboroto.

No hay tutía, no tiene remedio, dejar algo por imposible.

No hubo forma, no se logró algo por más que se intentó.

No hubo medio, no fue posible convencer o persuadir a otro.

No irá muy largo, no irá muy lejos.

No le arriendo la ganancia, no me gustaría estar en su pellejo.

No llegar a pájaros nuevos, que tiene pocas probabilidades de sobrevivir.

No me des la machaquina, no seas pesado.

No me toques a mediodía, no molestar, ni ser inoportuno.

No me vengas ahora con pamplinas, con zalamerías, lisonjas ficticias e interesadas.

No meter el burro en casa, andar por ahí dando vueltas, sin pisar apenas la propia casa.

No metió la pata, metió el corvijón, que cometió un gran error.

No para en casa, estar siempre fuera de casa.

No pega pero embarra, atinar en lo que se dice, aunque no lo parezca.

No perder de vista, tener cuidado con alguien: “A ese no hay que perderlo de vista”

No perdí la pelleja de milagro, salvarse por los pelos.

No poder con el rabo, sin fuerzas.

No rebulle un alma, no hay nadie por la calle.

No sabe qué hacer conmigo, me trata muy bien.

No se estila, no se lleva.

No se le pone nada por delante, es muy valiente y hasta temerario.

No se le puede tocar el picaporte, tener malas pulgas, enfadarse mucho.

No se me arrugan los cojones, no me acobardo.

No seas cermeño, torpe, necio, bruto.

No seas coplero, cuentista, zalamero.

No seas cuzo, goloso.

No seas dornajo, bruto.

No seas enreda, juguetón, pesado.

No seas mastuerzo, bruto, corto de entendederas.

No seas mochuelo, tonto, impertinente.

No te quedes ahí como un pasmarote, lelo, pasmado.

No tener conocimiento, cometer actos insensatos, actuar alocadamente.

No tener derecho a pagar, no estar obligado.

No trillar bien con alguien, no llevarse nada bien con él.

Nos amoló el tío, nos jorobó.

Oír campanadas, oír mal una cosa.

Ojo de gallo, pequeño callo que sale en el dedo meñique del pie.

Ojos de gato, ojos azulados.

Ojo trun, malo, defectuoso, a la virulé.

Orejas de liebre, planta que se pone en las casas para que caguen las moscas.

Orejas de soplillo, grandes y abiertas.

¿Os parece bonito?, contrariedad y reproche por algo que ha hecho otro con mala intención, causando algún daño.

Otra huevada, tontería, sandez.

Otro que tal, de la misma ralea, persona de cuidado.

 Pa que no digas, hacer algo por compromiso.

Pa ti la perra gorda, dar la razón a un tozudo, para zanjar una discusión.

Pagar la perra gorda, antigua contribución a la Seguridad Social.

Pagar la robla, invitación que se exige a los forasteros que tienen novia en el pueblo.

Pagar una roda, la ronda, lo que bebe el grupo de amigos.

Pal gasto, tener lo justo, sin detallar.

Pan bendito, pan de ofrenda bendecido por el sacerdote en el Día de Todos los Santos.

Pan correoso, reblandecido, revenido.

Pan metido en harina, el que se pasa por el torno para hacer una miga más compacta.

Pan para todo el año, cuando se dan todas las cartas seguidas a cada jugador.

Pan pinto, poco crecido, cuando se enfría durante la fermentación.

Pan yeldo, demasiado levantado y extendido durante la fermentación.

Pana de canalillo, que lleva hendiduras verticales, muy común para pantalones y chaquetas.

Parece que tiene la solitaria, se dice de las personas que comen mucho y no engordan.

Pareja del diablo, pareja de una caballería y un vacuno.

Parlar cricadas, decir tonterías.

Parlárselo, declararse a una mujer.

Partida interesada, jugar de dinero.

Partirse un brazo o una pierna, quebrarse o romperse debido a una caída.

Pasarlas canutas, pasarlo muy mal, estar en grandes apuros.

Pasarlas estrechas, verlas estrechas: muy mal, incluso con peligro de muerte.

Pata chula, cojitranco.

Pedir la ponga, una perra o una peseta (lo apostado) cuando se ha perdido en el juego.

Pedir otra, en el juego de pelota pedir otro lanzamiento antes de que la pelota bote en el suelo.

Pedirla, petición de mano de la novia.

Pegas al monte, no me tomes el pelo, no intentes robarme.

Pelar el mimbre, masturbarse.

Peor que el sebo, muy malo, canalla.

Perder el carguijo, perder el trabajo.

Perder el croquis, la cabeza, la memoria.

¡Pero, vamos!, indica disgusto o reproche y también incitación para hacer algo con premura, más aprisa, según la entonación de la voz.

Pertenecer al Cuerpo, ser miembro de la Guardia Civil.

Peso corrido, con una o dos picas de más, en el caso de las romanas, o con el fiel a favor del comprador, en las balanzas.

Peso o precio en canal, peso o precio de un animal una vez quitadas todas las vísceras y la piel.

Picar la vaca o la mula, herirla con la reja al arar.

Picar las chichas, pasar la carne por la máquina de hacer chorizos.

Picarse al juego, a las mujeres, al vino, afición desmedida e incontrolada.

Picarse el vino, avinagrarse.

Picaste, te engañé, caíste en la trampa.

Pichones de huerta, en sentido irónico, pimientos verdes.

Pierde cuidado, no te preocupes que lo haré; otra vez tomaré mis precauciones.

Pierna [o pata] charela, que cojea, cojitranco.

Pisar la cornal, colgar los hábitos; dejar de estudiar; quedar una mujer embarazada antes de casarse; emborracharse.

Pollas en vinagre, negativa rotunda.

Pollo tomatero, pollo ya crecido; joven con afán de mozo.

Poner a alguien de vuelta y media, hablar mal de él.

Poner a pelo conejo, hablar muy mal de alguien

Poner el puchero a la lumbre, llenarlo de agua y arrimarlo al borrajo.

Poner en ablando, dejar varias horas en agua las legumbres.

Poner la lumbre, prepararla antes de encenderla.

Poner la manada, rematar el carro de mies con una manada de espigas, cuando se acababa de acarrear.

Poner las ventosas, remedio popular para curar algún golpe o manquera en el pecho o en la espalda.

Poner los ramos, colocar ramas de árboles en las ventanas de las casas de las mozas solteras.

Poner pingando a alguien, hablar mal de él, insultarle o difamarle.

Poner una cala, introducir un palito en el ano, a modo de supositorio.

Ponerse bueno, recuperar la salud.

Ponerse como un burro, muy pesado y también excitado sexualmente.

Ponerse como una fiera, cabrearse mucho.

Ponerse de manos, cabrearse mucho una persona.

Ponerse muy farruco, muy gallito, envalentonado.

Por acio de..., por mediación o influencia.

Por bajo, de bajo de.

Por buenas composturas, llegar a un acuerdo sin peleas ni pleitos.

Por la noche chichirrinoche, por la mañana chichirrinada, juego de palabras parta significar nada.

Por más vueltas que le di, por mucho que lo pensé.

Por un tubo, en abundancia.

Porque me da la gana, respuesta orgullosa y a veces antojadiza.

Pos luego, desde luego, ¡cómo no!

Preparar el hato, todo lo necesario para salir al campo con la comida a trabajar.

¡Primero que me abrió la puerta...!, tardó mucho en abrírmela.

 Que cada perro se lama su pijo, que cada cual se ocupe de lo suyo.

¡Qué adelantas!, de nada te sirve, es inútil que te alteres porque no conseguirás nada.

¡Qué andróminos tiene en casa!, gran desorden.

¡Qué atropos!, desorden, equivale a tarea embarullada o a un desastre causado en un trigal, en una era, en una tierra al arar...

¡Qué bonito!, contrariedad y reproche por algo que ha hecho otro con mala intención, causando algún daño.

¿Qué estás retalando?, murmurando.

¿Qué haces ahí como un espantajo?, parado, quieto, como pasmarote.

¿Qué haces ahí como un sansirolé?, pasmado, lelo.

Que lo rompas con salud, una de las fórmulas para dar la enhorabuena al novio recién casado.

¡Qué mala lana tiene!, mala condición.

Que se te ve la panera, la bragueta abierta.

¿Qué, soltamos?, invitación para dar por finalizada la labor con el ganado al arar, trillar, etc.; interrumpir cualquier tarea.

¿Qué tal te pintó?, cómo te ha ido.

Que te quemas, estar muy cerca de acertar una cosa o de encontrarla, cuando se esconde en algún juego o broma.

Queda un buen cacho para llegar, aún está lejos.

Quedar como un reloj, muy satisfecho después de una buena comida.

Quedar patrás, enviudar.

Quedar un cacho por arar, muy poco.

Quedarse en asperges, a dos velas, sin lograr lo que anhelaba.

 Raja del pantalón, hendidura que llevaba el pantalón de los niños por la parte del culo.

Rajar el cerro, arar el surco con vertedera para dejar formado otro.

Ramo de velas, artilugio de madera en forma triangular sobre el que se colocaban varias velas en agujeros.

Recalcarse el pie, lastimárselo a consecuencia de una mala pisada, resbalón, etc.

Reja de rabizo, la reja que lleva una prolongación larga y recta en la parte posterior; se ponía en el arado romano.

Reventarse a trabajar, en exceso.

Roer la soga, colgar los hábitos; dejar de estudiar; hacer sampedro.

Roza bien, corte de la mies en la era con el trillo, si hace calor.

 ¿Sabes que te digo?, ¡miau!, se dice como réplica a quien se sospecha que te quiere engañar o engatusar.

Salió apezuñando... a todo correr.

Salir disparado, corriendo, precipitadamente.

Saltar la sangre, brotar de repente sangre por la nariz.

Saltarle las muelas a alguien, pegarle.

Salto del borracho, dar a algún objeto de rebote.

Santos de gorra, alusión a las fiestas de San Juan y San Pedro.

Sarriar las tripas del marrano, quitarles la grasa interior.

Se alagunan, campos encharcados por la lluvia.

Se amoló, estropearse algo.

Se cayó y se hubo de esnucar, darse un golpe violento en la nuca.

Se dan casos, asentimiento sin mucha convicción a lo que otro refiere.

Se dejaron o lo dejaron, romper los novios las relaciones.

Se dio un leñazo muy bárbaro, caída aparatosa.

Se enrata, se le traba la lengua; ser poco hábil en el trabajo.

Se escabezan todas, cuando las espigas están secas y se corta fácilmente la cabeza.

Se escoñó, romperse algo.

Se está tan agustico, muy a gusto.

Se estroncó, se destrozó, se estropeó.

Se fue sin dejar señas, sin notificar la dirección donde iba a vivir.

Se fue tan campante, orgulloso.

Se la armó cojonuda, lo engañó o le hizo una fechoría.

Se las pinta solo, se apaña muy bien sin recurrir a nadie.

¡Se levantó una bufarda!, fuerte golpe de viento de escasa duración.

Se lo espetó con un réspice, respuesta desabrida.

Se mancó, se hizo daño en una caída o a consecuencia de un golpe.

Se puso como un cirineo, negruzco, sucio en extremo.

Se quedó a verlas venir, sin nada, desplumado.

Segar a corros, segar legumbres secas, dejando las verdes.

Sembrar a deshoja o a paja, cuando se siembra una tierra que le tocaba barbecho.

Sembrar a junto, sin hacer surcos.

Sembrar a voleo o a mano, dejando caer la semilla del sembrador e impulsándola con el dedo índice.

Señorito de pan pringa(d)o, que presume de señorito sin serlo.

Ser como un cacho de pan, muy buena persona.

Ser como un torbellino, inquieto y ligero de cascos.

Ser de abrigo, muy peligroso, de mucho cuidado.

Ser de avance, muy atrevido, persona peligrosa.

Ser de falange, persona peligrosa.

Ser el demonio, enredador o travieso.

Ser el pagano, pardillo en el juego al que siempre le toca pagar.

Ser la leche, ocurrente e imprevisible, en sentido positivo o negativo, según el contexto y la entonación.

Ser más bruto que un adobe, torpe, zoquete.

Ser más bruto que un cerrojo, corto y tardo para entender algo.

Ser más flojo que una galoja, débil, frágil, enclenque.

Ser más largo que un año sin pan, muy alto.

Ser más largo que un sobeo, alto y delgado.

Ser más malo que arrancao, pésimo, muy travieso.

Ser más negro que el hollín, muy moreno o tostado por el sol.

Ser más tonto que los pelos del culo, inútil, bobo.

Ser muy acérrimo, testarudo, que no da su brazo a torcer.

Ser muy apañado, muy mañoso.

Ser muy cuco, taimado, astuto, zorro.

Ser muy cumplido, muy agradecido.

Ser o parecer un antruejo, ir mal vestido o con ropa muy mal combinada.

Ser peor que la quina: muy malo o travieso.

Ser un ave, persona astuta y taimada.

Ser un badanas, haragán, perezoso.

Ser un bafarelas, fanfarrón.

Ser un cagalera, miedoso, poco valiente.

Ser un chumiza, tener la cara chupada.

Ser un chinche, persona molesta, incordiante.

Ser un fanegas, un infeliz.

Ser un fiera, muy valiente.

Ser un hacha, muy valiente.

Ser un gringas, que enreda y no trabaja.

Ser un huevazos, un cobarde, persona sin carácter.

Ser un implado, darse mucha importancia.

Ser un jijas o estar hecho un jijas, menudo, flojo, poco desarrollado.

Ser un jodido, persona poco fiable.

Ser un mamón, necio, estúpido, poco fiable.

Ser un pellejo, una persona despreciable.

Ser una perdida, una mujerzuela.

Ser un pinta, un desvergonzado, mujeriego, travieso.

Ser un profita, un aprovechado.

¡Sería un hecho!, expresión de asombro ante el anuncio de que alguien va a hacer algo impropio, insólito o no deseado.

Si hay que besar el culo al perro, que se bese luego; hacer algo enseguida aunque no guste.

Si no tiene un surco, se dice de alguien que tiene pocas tierras, es decir, escaso capital.

Sin remisión, sin remedio, inevitablemente.

Sin ir más lejos, reafirmación de algo con seguridad.

Siempre se anda metiendo en laberintos y después pasa lo que pasa, siempre anda buscando líos y se complica la vida.

Sobrao de un globo, de una sola pieza, sin separaciones.

Solo quedan las babas, cuando se ha bebido todo el líquido de un vaso.

Son figuraciones tuyas, se replica a quien acusa de algo sin base real.

Sudar el cordobán, trabajar mucho.

Surcos como velas, muy rectos.

 Tajadas de marido no veas, guiso especial de carne de marrano durante las matanzas.

También sique, para indicar a alguien que no se atreverá a hacer lo que ha dicho.

Tapar las cepas, cubrirlas de tierra por abajo, para protegerlas de los hielos.

Te aguantas, te fastidias.

Te doy una patada en los huevos que te los pongo de corbata, amenazada chulesca; fanfarronada.

Te esmuelgo, te doy una paliza hasta romperte los huesos.

Te pa a ti la acción, sorpresa con benevolencia ante un hecho gracioso o una ocurrencia.

Te queda una retela, poco pelo.

Tener algún atropello, ligera deficiencia psíquica.

Tener azogue en el cuerpo, inquieto, desasosegado.

Tener berretes, restos de comida pringosa alrededor de la boca.

Tener buena o mala senara, toda la cosecha de cereales.

Tener buenas aldabas, buenas amistades o enchufes, agarraderos.

Tener buenas tragaderas, que come mucho, zampón.

Tener cogidas las sobaqueras, conocer las debilidades de alguien y hacer con él lo que se quiere.

Tener costumbre, estar acostumbrado, habituado: a beber, trabajar, etc.

Tener el espíritu de la golosina, cuando alguien come mucho pero no engorda.

Tener el zapato esvirado, descosido por el borde.

Tener la cabeza picuda, apepinada.

Tener las manos llenas de grietas, hendiduras que se hacen en invierno entre los dedos de la mano.

Tener las uñas de luto, ennegrecidas por la suciedad.

Tener los dedos encallados, acorchados por estar mucho tiempo metidos en agua.

Tener los pies como botos, muy hinchados.

Tener mucha correa, laborioso, ser muy duro para el trabajo.

Tener mucha delantera, pecho prominente de las mujeres.

Tener muchas perras, ser muy rico.

Tener mucho capital, poseer muchas tierras.

Tener mucho salero, ser muy valiente.

Tener mucho vareo, ramaje profuso en las plantas de melones y sandías.

Tener muchos cuartos, mucho dinero, capital.

Tener muchos o pocos caliches, arrestos, coraje, valor; lo contrario de cobardía.

Tener tiña a alguien, rabia, manía.

Tener un buen terreguero, montón de monedas cuando se juega de dinero.

Tener un calentón, excitación sexual.

Tener un ojo a la virulé, en mal estado, bien sea por naturaleza o transitoriamente, debido a un golpe.

Tener un ojo a la funerala, amoratado por algún golpe.

Tener una nube en un ojo, una mancha blanquecina en la córnea.

Tenía una capellanía de piojos, muchos piojos.

Tiene bien donde agarrar, mujer de buenas hechuras, exuberante.

Tiene cada cacho salida..., ocurrencias inesperadas.

Tiene la boca como un bucarón, boca muy grande. 

Tiene unas zancas muy bárbaras, piernas, sobre todo si son largas.

Tierras sembradas a una hoja, las que corresponde sembrar después de estar un año de barbecho.

Tirar a dar, disparar o lanzar una piedra con intención de alcanzar a contrario.

Tirar a la palanca, jugar al lanzamiento de la palanca.

Tirar al monte, andar en malos pasos.

Tirar al pulso el palo, prueba de fuerza entre dos o más personas.

Tirar de pantalón, cagar.

Tocar a gloria, repique de campanas cuando moría un niño bautizado.

Tócame la crica, expresión soez y despectiva, dicha por los hombres.

Todavía tiene torrente, mucha voz.

Tomar el pendín, salir, marcharse.

Tomar de la pila, parecido que se le atribuye a un niño con su padrino de bautismo.

Torcer la ropa, retorcerla para exprimir el agua después de lavada.

Torcerse el pie, dislocarse o mancarse, debido a una mala pisada.

Tos perruna, tos convulsiva con fuerte dolor de garganta.

Trabajar a favor, sin sueldo.

Tranco mi culo que me da, fórmula para pedir otro lanzamiento en el juego de la bigarcia.

Trastornarse el carro, cuando vuelca o se cae en el momento de ir tirado por animales.

Trincar coces, cocear las caballerías; referido a personas, ser muy bruto.

Tropezó con quien ropezó, si no de qué, discutir con alguien y salir bien parado debido a la debilidad del otro.

Tú, arrea, invitación a beber o a trabajar.

Tú, arrea palante, invitación a seguir haciendo algo, sin detenerse.

Tú verás, constatación de algún hecho más que probable o inevitable.

 Un atado [atao] de chorizo, la parte de un chorizo entre dos ataduras.

Un cerro de..., mucho, gran cantidad.

Un lío de mil demonios, follón exagerado.

Un raspas, triunfo pequeño, en el juego de cartas.

Una buena brigada, lugar resguardado del viento y del frío y bien soleado.

Una cemba de paja, la que cae de golpe por un agujero del techo del pajar, como si formara un bloque compacto.

Una cemba de ropa, mucha ropa.

Una mandanga, una bofetada.

Una raspa de bacalao, un pedazo de bacalao para echar un trago.

Untar el carro, introducir en el buje tocino o sebo para engrasarlo.

Úñula, carrúscula y enfúscula, los tres movimientos en el juego del gua.

Uva de gato, pequeña planta que se cría en tejados y bardas.

Uva de perro cagantino, planta que da unas bolas pequeñas color marrón y negro.

Uva de teta cabra, variedad de uva, más grande que la normal, de color morado.

 Va a ser ella, se va a armar algo gordo; sucederá lo que uno se temía.

Va dado, que no se lo crea, va listo.

Va que esmorceña, huir, salir escaldado.

Va la vaca detrás del novillo, cuando una chica iba detrás de un chico.

Valer un Congo, valer mucho dinero.

Vamos a correrla, invitación para ir de juerga por la noche.

Vamos a echarla, saludo indefinido, que lo mismo significa hola, que ir a jugar una partida o que ir a trabajar.

Vamos allá, fórmula de saludo.

Vamos, anda (amos, anda), denota incredulidad.

Vamos andando, saludo del que pasa ante alguien; equivale a hola.

Vamos avanzando, tirando, caminando, haciendo algo sin parar. También, pasar el tiempo con cierta pachorra y tiempo que pasa inexorablemente.

Vas de lao, lo tienes muy mal; de ninguna manera.

Vaya altares que llevas, diversos flecos de ropa que asoman por abajo, como enaguas, faldas, etc.

¡Vaya barandales!, muy alto.

¡Vaya brusco que tienes!, cuando alguien está enfadado, de morros.

¡Vaya espetera que tiene!, pecho prominente de la mujer.

¡Vaya jarca!, grupo de muchachos ruidosos.

¡Vaya majada!, cagada muy grande de personas.

¡Vaya pandero que tiene!, culo, trasero, especialmente si es muy voluminoso.

¡Vaya par de congregantes!, muy tunantes.

¡Vaya par de inquilinos!, personas poco fiables.

¡Vaya recua!, gente que alborota mucho.

¡Vaya par de ellos!, referido a dos personas poco fiables

¡Vaya tendonada!, cantidad de ropa tendida.

¡Vaya trazas que lleva!, mal vestido, desaliñado.

¡Vaya trilla que ha preparado!, hacer un estropicio en alguna labor.

¡Vaya valentía!, desprecio ante la arrogancia ajena

¡Velahí, mujer!, expresión de resignación y contrariedad.

Ven luego, ven ahora mismo.

Ven pacá, ven aquí.

Venga a llover, llover en abundancia, sin parar.

Ver algo al respeluz, mientras pasa rápidamente.

Verse las caras, pelearse, pegarse.

Vete a mamarla, increpar a alguien para que se vaya.

Vete a cascarla, increpar a alguien para que se vaya.

Vete, bendito de Dios, despedida destemplada.

Vete escapado, corriendo, enseguida.

Viene acezando, jadeando después de un esfuerzo, sobre todo después de correr.

Vienes a armarla, advertencia ante una trastada inminente.

Vino entoldado, revuelto.

Visto lo visto, debido a lo que ha sucedido.

¿Ya se ha quito?, ¿cómo se ha quitado?

Volver a alguien turuleto, confundirlo, aturullarlo.

 ¡Y dale!, aviso con semiburla para que calle el que insiste mucho en alguna cosa; equivale a “ya está bien”, “no seas pesado”.

Y échale romero, olvídate, no hay nada que hacer.

Y vas que te matas, expresión para indicar que no se está dispuesto a dar más.

Ya está pago, pagado.

Ya me acuerdo, recuerdo algo.

Ya se darán o ellos se darán, ya cederán y vendrán a mí, y entonces van a saber lo que es bueno; como si dijera: “aquí los espero”.

Ya es mayorico, para referirse a alguien que ya no es demasiado niño.

Ya tenía preparada la peseta, saludo jocoso a alguien que ha estado muy grave y se ha restablecido.

Yo no digo nada, no querer entrar en el tema para no comprometerse y dar por bueno lo que dice el otro.

 Zafurriarse la ropa, sobarse en exceso.

Zurrar la badana, pegar.

Zurrarse la badana, trabajar mucho o pegarse dos personas.